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El había sido reclutado por el ejército
El no se quería ir, era capaz de mentir ante una corte militar para quedarse a donde pertenecía.

Ella no quería que se fuera, pero sabia que debía partir, un deber, mas no un llamado de vocación era lo que a El le había convocado.
Ella soñó en colores, soñó en rojo, antes de que su novio partiera.

A El lo mandaron al otro lado del país, el extremo sur de chile.

 En la carta que había recibido del e ejercito, le indicaban que solo partiera con lo indispensable. El tomo una mochila, guardo su ropa favorita, que ahora seria su ropa de civil, miro su guitarra, sabia que no encontrarían indispensable una guitarra, la miro, escribió algo acompañado de un dibujo. Partió a la carretera, donde a las mil cuatrocientas horas pasaría el camión para llevárselo, le había pedido a su novia que no asistiera, pero se la encontró y fue inevitable la caída de lágrimas por parte de ambos.

-¿Porque llevas la guitarra?- Le pregunto, entre la tristeza reinante del momento.
-Porque nos recuerda a nosotros.- le contesto con una triste sonrisa.
-¿y en la mochila?-
-Ropa, lo que se necesita.- se encogió de hombros

Hubo un minuto de silencio, se tenían que decir mucho, cuanto se amaba, cuan caótico seria sin estar juntos como habían luchado, que se llamarían, que las barreras temporales (ya fueron tiempo o distancia) no existían para ellos, pero no se expresaron nada en palabras, todo en un fuerte, calido y tierno abrazo de despedida.

Ella comenzó a llorar, mientras que  el cerro los ojos escuchando el motor del camión que venia en su búsqueda.

-Gloria.- le dijo Christian, desde que se había enterado que seria parte del ejército, no le había dicho así hasta aquel momento.- He de pedirte un favor
-¿Qué sucede?- pregunto expectante.
-No se si me pueda comunicar contigo, ni idea a que parte exacta del sur me enviaran, probablemente este incomunicado por lo menos por dos mes.
-Resistiré.- Dijo gloria muy orgullosa.- por ambos, tu también lo Haras.
-¿Qué nunca me dejas hablar?- se rio Christian.- inentare comunicarme de todos modos, tu sabes que siempre tengo algun metodo para lograr mis objetivos.- le guiño un ojo.
-Tonto.- le susurro sin un ápice de sonrisa.

El camión paro media cuadra mas allá de donde se encontraba la joven pareja.

Christian se quedo mirando hacia la playa, en donde se podía ver a la gente disfrutar de los pocos días de vacaciones que quedaban.

Saco su equipaje y lo dejo en el suelo. Abrazo a gloria una ultima vez, hasta quizás quien sabia cuando.



-Te intentare llamar, te escribiré para todas las fechas importantes y cada mes, me fugare para tu cumpleaños.- Lo decía como si escapara de la cárcel.
-Imbecil, te pueden llevar preso por hacer eso.- le reprocho.
-Que intenten llevarme preso por amor.- dijo orgulloso de si mismo.

Se separo, y le beso las sienes, la frente, las mejillas, y los labios, guardando detalladamente las facciones de ella.

Comenzó a caminar hacia el camión y Gloria se quedo ahí parada con sus cosas… extrañada y un tanto irritada por no comprender, hasta que se lo grito.

-Son las cosas materiales mas importantes que tengo, lo único que tengo material que valoro es lo que hay en esa mochila y en esa funda de guitarra.- Se encogió de hombros sin darse vuelta
-¿Qué cresta es lo indispensable que llevas contigo?- le grito enfadada.
-Esto.- se giro a un paso de subir al camión y saco algo de su bolsillo.-Nuestra primera fotografía juntos.

Ella se quedo pasmada.

-I miss you already, i miss you everyday and night- le canto bien alto. Mientras se sentaba en la parte trasera.
-Me too.- susurro Gloria, pero Christian no alcanzo a escuchar.

Pasaron dos días en los mundos de ambos, Gloria entraba ya a clases y no tenia demasiada concentración como ánimos, por su parte, Christian, traía todo el día la fotografía.

Una semana, Gloria ya se encontraba enfadada con todo el mundo a causa de su novio, pero asumía que el estaba intentando hacer todos los posibles esfuerzos para comunicarse con ella, aunque hasta el momento, las estadísticas no eran alentadoras, comenzó a retomar la concentración en clases, debía despejarse.

Para el, todo lo que estaba viviendo era nuevo, disciplina extrema, pocas horas de sueño, mala comida, malos ánimos, imbécil es racistas y con ideas ilógicas acerca de la supremacía, solo conversaciones de rigor con sus compañeros.

Tres días después, en el resto del país se celebraba el día de la mujer, mientras que Christian estaba con simples hombres sin demasiada mente y con una brutalidad excesiva.

Gloria, triste no quiso salir de su casa aquel día aunque sus amigas le invitaron a pasear, se conecto a Internet pero le dolió ver como el mundo le entregaba mensajes de orgullo, ternura y cariño a las descendientes de Eva. Ella, estaba sola.

4 Días después del día, su hermanita chica la despierta de la cama gritando.

Con los malos días que había tenido, no quería mas guerra, pero su hermana le entrego un sobre que el remitente era Christian:

Gloria:

Se que en estos momentos me debes estar maldiciendo en todos los sentidos posibles por no poder haberme sacado el ejercito y estar contigo. Créeme cuando te escribo que esto esta siendo redactado de noche en medio de la oscuridad, así que perdón por mis aun más feos jeroglíficos.

En unos pocos días mas, Serra el día de la mujer,  no tengo idea de cuando te llegara esto, solo quiero confiar en que llegara, tengo un plan para dejarlo en el correo de la ciudad, estoy en medio de ovejas, nieve y pingüinos.

Si, Punta arenas, ojala hubiera sido Chiloé, pero me divierto o algo intento mirando la nieve, no te imaginas lo que es el Viento Blanco, es como estar en la sala del tiempo, esa de Dragón bal, pero sin salida, pierdes realmente el sentido de todo.

Ojala estuviera allá, te extraño tanto y han pasado… ¿dos semanas? Pareciera que fuera mucho más.


¿Recuerdas cuando nos conocimos, nuestras canciones, nuestro primer abrazo, el primer beso?  Nuestro mundo paralelo a todo lo demás, cuanto luchamos por lograr nuestros objetivos. Esas palabras, sueños, música, películas.

Todo lo tengo en mi cabeza, para no perder la poca cordura que he tenido siempre, recordándonos, imaginándome contigo, durmiendo en una cama suave, en vez del colchón de acero que tengo,

Los niños, las niñas, nuestro futuro.

Serás la mujer de mi vida, y realizaremos todo eso y mucho más.

Espérame,

Voy a llegar.

Christian.

-Imbecil- Dijo llorando.
-¿Que mierda hice ahora?- contesto Christian entrando en la habitación

Sorpresa, enojo, ira, amor, ternura, rabia, golpes, abrazos, besos, Christian se reia y ella cada vez le golpeaba mas fuerte.

I text a postcard, sent to you
Did it go through?

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