Christian se habia quedado en la region, por tres dias, que los consiguio apelando a la manipulacion y buena voluntad de su jefe.
Salio de paseo junto a Gloria, a caminar por la playa, como hacia tiempo que no lo realizaba, se sentaron a ver el mar durante largo tiempo, era un dia nublado, pero con un viento templado, tranquilo, parecia que la lluvia estaba cerca.
-Recuerdas nuestro comportamiento cuando eramos mas chicos? - le pregunto el, contra su voluntad, le cortaron el pelo, dejandolo casi rapado al cero y se frotaba la nunca mas de lo normal.
-Si.- respondio Gloria, claro que recordaba esos momentos, eran recuerdos ciertamente amargos.
-Como nos peleabamos con tonteras.- le comento Christian, tambien recordando.- por como yo me tomaba cada cosa que decias.
-Si, eras un ñiño chico, como si tuvieras mañas.- le sonrio ella.
-Pero eso fue lo que me ha seguido gustando de ti, lo que me gusto de ti cuando te conoci.- le sonrio ampliamente.
-¿Como?- le pillo volando bajo.
-Eso, tu caracter, Gloria. tu forma de ser, directa, nada de rodeos, y tus tallas...- se callo por un momento.- Me dolian particularmente cuando estaba en Santiago, lejos de ti y con lo... tonto que era, todo me dolia, cualquier cosa.
- Que me estas queriendo decir?- le interogo Gloria sin entender a donde llegaria todo esto.
-Estar ahora, lejos de ti, sin poder comunicarme, me ha hecho entender, que lo importante no es lo que se ve, sino el corazon. y tu corazon es puro, intachable, no como la masa podrida que tengo yo, nuestras diferencias, nuestro amor y todo lo que hemos hecho nos ha llevado hasta aqui.
"El amor es una roca
es duro
es feo
es bonito
es antiguo
es nuevo
es unico cada vez."
Y quiero saber si tu quieres ser mi roca por siempre...
-No entiendo-
-No importa, cuando llegues, veras algo que te hara entender.
Postcard
El había sido reclutado por el ejército
El no se quería ir, era capaz de mentir ante una corte militar para quedarse a donde pertenecía.
Ella no quería que se fuera, pero sabia que debía partir, un deber, mas no un llamado de vocación era lo que a El le había convocado.
Ella soñó en colores, soñó en rojo, antes de que su novio partiera.
A El lo mandaron al otro lado del país, el extremo sur de chile.
En la carta que había recibido del e ejercito, le indicaban que solo partiera con lo indispensable. El tomo una mochila, guardo su ropa favorita, que ahora seria su ropa de civil, miro su guitarra, sabia que no encontrarían indispensable una guitarra, la miro, escribió algo acompañado de un dibujo. Partió a la carretera, donde a las mil cuatrocientas horas pasaría el camión para llevárselo, le había pedido a su novia que no asistiera, pero se la encontró y fue inevitable la caída de lágrimas por parte de ambos.
-¿Porque llevas la guitarra?- Le pregunto, entre la tristeza reinante del momento.
-Porque nos recuerda a nosotros.- le contesto con una triste sonrisa.
-¿y en la mochila?-
-Ropa, lo que se necesita.- se encogió de hombros
Hubo un minuto de silencio, se tenían que decir mucho, cuanto se amaba, cuan caótico seria sin estar juntos como habían luchado, que se llamarían, que las barreras temporales (ya fueron tiempo o distancia) no existían para ellos, pero no se expresaron nada en palabras, todo en un fuerte, calido y tierno abrazo de despedida.
Ella comenzó a llorar, mientras que el cerro los ojos escuchando el motor del camión que venia en su búsqueda.
-Gloria.- le dijo Christian, desde que se había enterado que seria parte del ejército, no le había dicho así hasta aquel momento.- He de pedirte un favor
-¿Qué sucede?- pregunto expectante.
-No se si me pueda comunicar contigo, ni idea a que parte exacta del sur me enviaran, probablemente este incomunicado por lo menos por dos mes.
-Resistiré.- Dijo gloria muy orgullosa.- por ambos, tu también lo Haras.
-¿Qué nunca me dejas hablar?- se rio Christian.- inentare comunicarme de todos modos, tu sabes que siempre tengo algun metodo para lograr mis objetivos.- le guiño un ojo.
-Tonto.- le susurro sin un ápice de sonrisa.
El camión paro media cuadra mas allá de donde se encontraba la joven pareja.
Christian se quedo mirando hacia la playa, en donde se podía ver a la gente disfrutar de los pocos días de vacaciones que quedaban.
Saco su equipaje y lo dejo en el suelo. Abrazo a gloria una ultima vez, hasta quizás quien sabia cuando.
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